En el entorno académico, la práctica cada vez más frecuente de “copiar y pegar” contenidos en la red puede llevar al plagio, tanto de forma intencional como inintencionadamente. Para comprobar si un informe o estudio es original o ha sido en parte copiado aparecen las herramientas antiplagio, que son capaces de detectar duplicidad en los textos al compararlos con otros contenidos online.

Se trata de aplicaciones que disponen de un potente buscador del texto en el se introducen frases o párrafos, indicando todos los sitios donde se reproduce exactamente lo que le hemos buscado. Prácticamente la mayoría ofrecen un servicio básico de utilización, sin coste, y una modalidad de pago con opciones avanzadas. Aunque las herramientas más potentes del mercado son herramientas bajo licencia, entre las que destaca Turnitin (utilizada en la UNED), también existen alternativas gratuitas:  

  • Google y Google Scholar. Entrecomillar una frase o párrafo en el buscador permite comprobar si se ha copiado literalmente de una web. El servicio Google Alerts permite introducir extractos de nuestro trabajo y recibir alertas cada vez que aparezca en la web.  
  • Plagiarisma. Permite comprobar textos. La herramienta proporciona un informe de webs que tienen la misma información, es decir, contienen repetición de frases o párrafos. 
  • Copyscape. Para saber si alguien ha copiado la información que hemos publicado en nuestra web o blog personal. Basta con introducir la url de una página web –o entrada de un blog- y realizar una búsqueda rápida de posibles copias.  
  • Duplichecker. Registro gratuito. Rastrea textos de hasta 1000 palabras y documentos de texto.  
  • Plagioverificador. Desarrollado por la Universidad de Maryland. Esta herramienta comprueba bloques de texto y también permite añadir documentos en formato .doc.  
  • Plagium. Podemos pegar el texto, con una limitación de 25.000 caracteres para la versión gratuita. Si nos registramos y abonamos la cuota también nos ofrece la opción de enviar una URL o un fichero y acceder a funcionalidades avanzadas como un histórico de búsquedas realizadas, o un sistema de alertas que nos avisa si nuestros contenidos han sido plagiados. Plagium también ofrece servicios profesionales en los que un investigador experto analiza textos en diferentes idiomas para ver si las copias son traducidas.

Por otro lado, existen herramientas que permiten detectar el plagio de imágenes, como Tineye, que realiza búsqueda inversa de imágenes añadiendo la URL o subiendo la imagen que se desea comprobar. Dispone además de una extensión para Chrome. También podemos para prevenir el plagio en imágenes insertando una marca de agua, como picture-shark.

Foto de Tamara Gak en Unsplash