10 consejos para divulgar tu artículo en Twitter

10 consejos para divulgar tu artículo en Twitter

Twitter es una red social que ha alcanzado una gran implantación en el entorno académico y profesional. Promocionar tu artículo de investigación en Twitter te ayudará a conseguir más lectores y por ende más citas e impacto. Tu trabajo será más conocido y mejorará tu reputación profesional. Creemos que algunas de estas ideas te servirán para promocionar mejor tu último trabajo en Twitter:

1.Crea un tweet fijado con los datos y enlace a tu último artículo o trabajo.

2. Evita el lenguaje demasiado técnico y específico, ten presente que estás escribiendo para un público general. En lugar de reproducir el título, busca la manera de hacer llegar tu mensaje de forma sencilla y natural. Un cierto toque de humor viene muy bien para enganchar a tu audiencia.

3. Al compartir tu trabajo, no olvides etiquetar a otros investigadores (por ejemplo, @UNED), que puedan reenviar tu publicación, así como a coautores, compañeros departamentales, a tu facultad o departamento, financiadores, o a cualquier otra persona que pueda estar interesada o relacionada con tu investigación.

4. Incluye los hashtags o etiquetas relacionadas con tu investigación, que se estén usando en ese campo del conocimiento en ese momento. Si no estás muy seguro de qué hashtags utilizar, realiza búsquedas en Twitter para encontrar los más utilizados.

5. Nunca envíes únicamente el enlace a tu trabajo, añade un par de líneas y una imagen para introducirlo. Recuerda que las imágenes, vídeos o gifs atractivos, que representen tu trabajo, van a posicionar y visibilizar mucho mejor tu mensaje, no olvides añadir alguno. Sé cuidadoso con los derechos de autor de la imagen utilizando preferiblemente imágenes libres de derechos o con licencias que permitan su reutilización. Para localizar imágenes atractivas recurre a un banco de imágenes como Unsplash o Pixabay o bien utiliza alguna aplicación como Canvas o Pablo, que permite introducir texto en plantillas de forma estilosa.

6. Usa como imagen una captura de pantalla del resumen de tu artículo.

7. Haz que la información publicada sea fácil de leer. En este sentido, los emoticonos pueden ayudar a organizar la información. Las imágenes nos ayudan a retener la información.

8. Graba y comparte un resumen-vídeo de tu trabajo, explicando a los posibles lectores, con tus propias palabras, por qué deberían leer tu artículo. Basta con un vídeo de 1 o 2 minutos, que es la duración más recomendable para su difusión a través de las redes sociales. Trata de ser claro, directo y natural. Si eres PDI de la UNED, sabes que puedes contar con la ayuda del CEMAV. Al final del mismo, no te olvides de sugerir al espectador dónde o cómo puede conseguir tu artículo para saber más de tu investigación.

9. Comparte también el preprint, la primera versión del artículo antes de la revisión por pares.

10. Publica la información durante distintos días y a distintas horas, sin convertirte en spammer. La periodicidad y constancia son básicas en las redes sociales. Para una mejor planificación puede usar alguna aplicación de programación de publicaciones en redes sociales, como Hootsuite.

Más sobre esto en: Divulgar (ciencia) en redes socialesConsejos para difundir investigación y conseguir más impacto y Consejos para difundir tu investigación y conseguir más impacto (II)

Foto de Daria Nepriakhina en Unsplash

Fomenta la cultura científica con las ayudas de FECYT

Fomenta la cultura científica con las ayudas de FECYT

La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología ha abierto el plazo, que se prolongará hasta el próximo 18 de diciembre, de presentación de solicitudes de ayudas para el fomento de la cultura científica, tecnológica y de la innovación. El objetivo final de estas ayudas, existentes desde 2007,  es el retorno a la sociedad de lo financiado con fondos públicos a través de divulgación y comunicación de la ciencia, haciendo especial hincapié en el fomento de la cultura científica entre los jóvenes. No en vano, la mayor parte de los proyectos financiados en la última convocatoria estaban dirigidos a estudiantes de primaria y secundaria.

Los proyectos a presentar, para los que se prevé un presupuesto de 3.250.000 euros, han de desarrollarse en torno a alguna de estas 5 líneas de actuación:

  1. Cultura científica, tecnológica y de la innovación.
  2. Creatividad y vocaciones científicas.
  3. Ciencia Ciudadana, que pretende fomentar la investigación realizada por personas que no se dedican profesionalmente a la ciencia.
  4. Redes de comunicación y divulgación de la ciencia y la innovación: Red UCC+i y Red de Ferias de la ciencia.
  5. Fomento pensamiento crítico, novedad en esta edición de la convocatoria, que persigue apoyar acciones dirigidas a formar a los ciudadanos en el proceso de generación del conocimiento científico y dotarlos de las herramientas necesarias para desarrollar su pensamiento crítico y una toma de decisiones basada en la evidencia.

Entre los proyectos financiados en anteriores convocatorias destacaron Andalucía, mejor con ciencia, un programa de ciencia ciudadana de la Fundación Descubre para la mejora del entorno a través de la ciencia y la innovación y la exposición Ciencia de acogida, celebrada en 2017 en Centro Cibeles, que puso de manifiesto el drama de los grandes éxodos. Otros originales proyectos, como Con los ojos de la ciencia. Y tú… ¿qué ves?, de la Universidad de Oviedo, que pretendió transmitir a la sociedad la diferente perspectiva que una misma imagen puede ofrecer según la mire una persona no familiarizada con la ciencia o un científico, también fueron financiados. Además, podemos encontrar documentales financiados gracias a estas ayudas como el de Dorothea y el Myotragus, centrado en la vida de la paleontóloga galesa descubridora del Myotragus balearicus, y espectáculos como el de Manhattan, una obra de teatro dirigido a estudiantes de secundaria a lo largo y ancho de toda la geografía española.

FECYT ha publicado también la Guía Básica para la Evaluación de Proyectos de Cultura Científica, una herramienta que ofrece a los responsables de proyectos recursos para definir la estrategia de evaluación, diseñar los planes de evaluación y proponer instrumentos para este objetivo.

Consulta aquí la Convocatoria , la  Orden de las bases y la Guía de evaluación.

Créditos imagen: Streetwill

La transferencia social del conocimiento a través de la divulgación científica

La transferencia social del conocimiento a través de la divulgación científica

La última convocatoria de sexenios trajo una importante novedad: la posibilidad de que todos los profesores universitarios que contaran con un sexenio de investigación pudieran solicitar también la evaluación de un nuevo sexenio de Transferencia del Conocimiento y la Innovación, independientemente de su rama del conocimiento. Trajo también, al tratarse de un marco de evaluación de carácter experimental, muchas dudas, como qué méritos concretos incorporar a la solicitud.

Este proyecto “piloto” del sexenio de transferencia de conocimiento e innovación identificaba 4 áreas donde todos los solicitantes podrían realizar aportaciones. La cuarta, la transferencia generadora de valor social, nos acerca a la divulgación científica al incluir actividades que redundan en el beneficio de la sociedad y valorar aspectos relacionados con la proyección externa y la imagen universitaria.

La Guía de Valoración de la Actividad de Divulgación Científica nos da muchas ideas para empezar a diseñar algo así como un plan de divulgación. Desgrana en varios apartados 17 tipos distintos de méritos: desde un artículo de divulgación científica hasta organizar una exposición. Además, establece una valoración cuantitativa para cada uno de ellos, contemplando un baremo con una puntuación específica para cada uno de los méritos. La descripción establece las características mínimas a las que ha de responder el ítem para ser valorado como mérito de actividad de divulgación. Los indicios de calidad no son exhaustivos, pero ayudarían a la persona evaluadora a valorar la calidad y el impacto de la aportación.

Presenta una tabla con una recopilación de las actividades que podrían ser tenidas en cuenta en la evaluación, organizadas según modalidades:

  • Libros, capítulos y artículos de divulgación.
  • Exposiciones de cualquier tipo (audiovisuales, objetos, paneles, etc.) tanto físicas como virtuales, dirigidas a un público no especializado.
  • Materiales destinados a la divulgación de la ciencia (por ejemplo, cómics, folletos, infografías, vídeos, videojuegos o aplicaciones de móvil). El vídeo divulgativo, el formato que está expandiéndose más deprisa y con más éxito, es transmitido a través de canales en plataformas como Vimeo o YouTube, lugares idóneos para llegar a un amplio público.
  • Ayuda a periodistas en la elaboración de contenidos informativos. Por ejemplo, a través de agencias de información científica como la Agencia SINC o Eurekalert,  o a través de medios de comunicación generalistas o especializados.
  • Participación en programas de radio y televisión.
  • Blogs activos y en abierto.
  • Redes sociales generalistas: Twitter y Youtube son los canales ideales para divulgar es un sentido amplio.
  • Cursos de difusión: un MOOC, un curso gratuito en línea disponible para cualquier persona, puede ser un formato muy adecuado para divulgar.
  • Actividades interactivas como la Noche de los Investigadores o Cafés con Ciencia.
  • Concursos como FotoCiencia, Fotografía Científica UNED, Certamen Jóvenes Investigadores o FameLAB.
  • Premios recibidos por algún mérito relacionado con la divulgación: premio UNED Santander-Divulgación, premios Prismas o premio Europeo de Divulgación Científica «Estudi General».
  • Proyectos de divulgación como FECYT Ayudas para el Fomento de la Cultura Científica, EU H2020 Science With and For Society (SwafS) o Cuenta la Ciencia (CSIC).
  • Talleres, conferencias, mesas redondas, etc.

Este documento se ofrece como una orientación a disposición de los evaluadores de las diferentes convocatorias en las que se vaya a tener en cuenta la divulgación social del conocimiento. No está enfocada a ningún proceso en particular y no tiene efecto vinculante, pero puede ser un buen punto de partida, tanto para aquellos investigadores interesados en transferir conocimiento a la sociedad (y que les “cuente” en los procesos reglados) como para aquellos que se encuentren ante la “misión” de valorar esta transferencia en algún proceso de evaluación de la investigación.

Que la divulgación científica es fundamental para la transferencia social del conocimiento es incuestionable. El sexenio de transferencia, en su apartado cuarto dirigido a la transferencia social del conocimiento, supone un paso más allá de las meras recomendaciones y planes bienintencionados hacia una valoración traducida en acciones reales que consideren de forma concreta, económica y académicamente, estas actividades.

Como apunte final, os recordamos que la Unidad de Cultura Científica de la UNED es la encargada de promover la comunicación y divulgación de​ las investigaciones desarrolladas en la propia universidad.

Divulgar (ciencia) en redes sociales

Divulgar (ciencia) en redes sociales

La divulgación científica, más allá de ser una moda, se está convirtiendo en parte importante del trabajo del investigador y de las instituciones científicas. Son numerosos los planes de acción, convocatorias de financiación, e incentivos tanto europeos como estatales, que se están produciendo en los últimos años. En el ámbito universitario español, la creación de Unidades de Cultura Científica es una muestra clara del impulso que ya se está dando a la divulgación científica desde la Universidad.
Hasta hace poco, los investigadores que se aventuraban a divulgar ciencia, con la carga de trabajo añadida que esto supone, no contaban con un reconocimiento explícito por parte de las agencias de evaluación de la actividad investigadora. En 2018, en la última “convocatoria de sexenios”, aparecía por primera vez un campo dedicado a evaluar la actividad del profesorado universitario y los investigadores en la transferencia del conocimiento, la innovación y la difusión social.

Con anterioridad a la publicación de dicha convocatoria, se publicó la Guía de valoración de la actividad de divulgación científica del personal investigador y académico CRUE-FECYT. Esta guía pretende ser una herramienta útil para los procesos de evaluación del personal investigador en los que se considere oportuno tener en cuenta, como méritos evaluables, el trabajo desarrollado en el ámbito de la divulgación científica. Se observan, pues, señales más que evidentes de que la divulgación científica se está tomando en serio.

El poder comunicativo de las redes sociales es incuestionable hoy en día. Toda la información pasa por ellas y es allí donde está la gente, así que, si queremos divulgar, más vale que vayamos donde puedan escucharnos. Con sus más y sus menos, son una poderosa herramienta que no podemos obviar y, aunque todavía tengan algunos detractores, lo importante es el uso que hagamos de ellas.

La divulgación científica ha encontrado en las redes una herramienta sencilla de usar y con gran poder de difusión. Estas aumentan la difusión de la ciencia y la visibilidad del trabajo del investigador; permiten a los investigadores entrar en contacto con especialistas de todo el mundo, crear grupos de trabajo, atraer financiación; y, en definitiva, devolver a la sociedad un poco de lo que esta ha invertido,  no solo en términos económicos sino de conocimiento (el verdadero empoderamiento).

Entre los criterios de valoración propuestos en la Guía de valoración CRUE- FECYT, aparece recogido el uso de blogs y redes sociales.

Buenas prácticas para divulgar en redes sociales

¿Cómo actuar en las redes? Aparte de compartir contenido de calidad, no existe una clave definida para el éxito, pero están establecidas recomendaciones de carácter general y buenas prácticas que pueden servir de guía al que se lance por vez primera a este universo:

  • Cuenta lo que haces en tu trabajo o proyecto de investigación de manera que todo el mundo pueda entenderlo. Tu día a día tiene seguidores; si transmites pasión, crearás interés.
  • Participa en debates de actualidad relacionados con tu especialidad: es una buena manera de darse a conocer, completar informaciones y refutar bulos.
  • Suscríbete a fuentes de divulgación de tu disciplina y difunde información relevante aportando tu punto de vista personal.
  • Comenta efemérides científicas, presentaciones, ponencias, artículos publicados, noticias de tu especialidad.
  • El anonimato no tiene sentido si lo que queremos es divulgar. Sé auténtico y veraz.
  • El rigor no está reñido con el sentido del humor, ya lo sabían los clásicos.
  • Planifica un poco: la espontaneidad es de agradecer, pero hay que tener cierta previsión de lo que vamos a publicar para no quedarnos sin contenido durante una semana y de repente hacer muchas publicaciones seguidas.
  • Sé constante sin caer en el spam.
  • Construye comunidad: las redes son canales bidireccionales. Comenta, interacciona, responde siempre a los comentarios, retuitea, cita las fuentes.
  • Incluye imágenes y enlaces: Las publicaciones que contienen imágenes obtienen mayor número de impresiones.
  • No entres en debates estériles: si el diálogo se convierte en discusión enconada, es preferible zanjarlo.
  • Mira las analíticas para evaluar tu actuación en las redes, pero sin obsesionarte. Todas las redes sociales tienen un apartado de estadísticas que mide el alcance de tus publicaciones y que te permite evaluar la actividad que estás desarrollando

Twitter, el rey indiscutible

Twitter es la mejor opción para comenzar a divulgar en la red. Es una red muy profesionalizada, en la que la información se mueve a velocidad vertiginosa. Todos los medios de información están presentes en ella, así como instituciones científicas, académicas, y especialistas de diferentes materias que divulgan ciencia; solo hay que hacer una buena selección.
Si se quiere empezar en las redes sociales generalistas, es recomendable abrirse una cuenta en Twitter y dejar de lado las otras redes (a no ser que se disponga de mucho tiempo, en ese caso, cabría plantearse abrir un canal de Youtube o una cuenta en Instagram -olvidémonos ya de Facebook, Pinterest y otras de escasa relevancia-).

Especificidades de Twitter

  • Puedes incluir hasta 280 caracteres, pero triunfan más los mensajes cortos
  • Menciona a otros usuarios a los que creas que puede interesar tu mensaje.
  • Cuando asistas a un evento, aprovecha para contarlo en directo por Twitter.
  • Emplea hastags (etiquetas) para clasificar temáticamente tus mensajes y que aparezcan en las búsquedas.
  • Cuida el diseño de tu perfil con una imagen de cabecera y otra de perfil que te definan, en la que se te reconozca.
  • Abre hilos cuando quieras escribir mucho sobre un tema concreto.