ChatGPT se ha convertido en la aplicación de IA más extendida en la investigación científica y en la docencia, debido a su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos y brindar análisis precisos en tiempo real. Asimismo, permite entender patrones lingüísticos complejos, y entablar conversaciones

ChatGPT es un modelo de lenguaje basado en la arquitectura GPT de OpenAI que tiene amplias capacidades en áreas como la generación de texto, la traducción y la clasificación. Es gratuita, increíblemente versátil, sencilla de manejar y potente.

Para empezar a utilizarlo, simplemente hay que darse de alta en la siguiente página y formular una petición de información o prompt .

En este sentido, el punto fuerte de ChatGPT reside en su capacidad para comprender y generar respuestas relevantes a partir de una solicitud de información o inicio de conversación, denominada, prompt. Es decir, el prompt consiste en una frase o conjunto de instrucciones que se formulan en un cuadro de diálogo para que realice una tarea y obtener respuestas específicas, recomendaciones y contenido relevante.

No obstante, para conseguir resultados satisfactorios es conveniente realizar la consulta o escribir prompts siguiendo una serie de pautas como:

  • Formular instrucciones claras, concisas e informativas.
  • El mensaje tiene que estar bien estructurado y ser coherente para evitar errores.
  • Especificar y pensar bien la petición ahorrará tiempo y esfuerzo para conseguir el resultado deseado.
  • Poner en contexto la información para dotar de sentido a la pregunta. Especialmente si la consulta es sobre un tema complejo o basada en una pregunta anterior. Así si deseamos información sobre un libro específico, es pertinente aportar el autor y una breve sinopsis del mismo para generar respuestas más significativas y específicas.
  • Usar directrices explícitas y restricciones incluyendo el formato de la respuesta, su longitud o el tipo de información que se espera. Así podemos indicar que queremos obtener un resumen, con una longitud de 150 o 200 palabras de un tema. O bien, una tabla con unos determinados datos, etc.
  • Evaluar los resultados obtenidos y si son poco significativos probar diferentes enfoques y reformular el enunciado.
  • Incluir ejemplos permite ayudar a ilustrar el tipo de respuesta que se espera y aclarar cualquier confusión que pueda surgir. Los ejemplos también pueden ayudar al modelo a comprender mejor lo que se le está pidiendo.
  • Minimizar los errores para evitar que se generen resultados irrelevantes o incorrectas.
  • Retroalimentar el modelo para mejorar su rendimiento.

Para finalizar y teniendo en cuenta estas pautas, podemos aplicar ChatGPT en el campo de la investigación para generar ideas, crear listas de palabras clave para ampliar la búsqueda de información, elaborar resúmenes o simplificar el proceso de investigación.

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