De la ciencia abierta a la transparencia sobre los intereses en la investigación

La ciencia abierta ha transformado la forma en que se produce y comunica el conocimiento. El acceso abierto a las publicaciones, la disponibilidad de los datos de investigación o la reutilización del software científico son hoy prácticas consolidadas. Junto a estos avances, adquiere una relevancia creciente la transparencia sobre los intereses que influyen en la actividad investigadora, un enfoque conocido como Open Interests.

Open Interests: alcance y diferencia respecto al conflicto de intereses

Por Open Interests se entiende la declaración abierta, accesible y comprensible de los intereses financieros y no financieros asociados a la investigación. Estos intereses afectan tanto a personas como a proyectos o instituciones e incluyen, entre otros, la financiación, las relaciones profesionales o los vínculos institucionales que pueden resultar relevantes para interpretar los resultados científicos. El objetivo no es señalar conflictos, sino aportar contexto y favorecer una lectura informada de la investigación.

En este marco, la declaración de conflicto de intereses constituye un elemento fundamental, pero no agota el alcance de los Open Interests. Tradicionalmente, los conflictos de intereses se han declarado como un requisito formal en artículos científicos o procesos editoriales, centrado en identificar situaciones en las que un interés secundario podría influir de manera inapropiada en el juicio científico. Este enfoque, aunque necesario, resulta limitado en un entorno de ciencia abierta.

La declaración estructurada de intereses en los procesos editoriales

Los Open Interests amplían esta lógica al proponer una transparencia más proactiva y sistemática. No se trata únicamente de declarar la existencia o ausencia de conflictos, sino de hacer visibles los intereses relevantes de forma estructurada, incluso cuando no constituyen un conflicto directo. De este modo, la declaración de conflicto de intereses pasa a integrarse en un marco más amplio de apertura y rendición de cuentas.

Esta aproximación se refleja cada vez más en los procesos editoriales de revistas científicas internacionales, donde la declaración de intereses se articula mediante formularios específicos y obligatorios. Estos formularios requieren a las personas autoras declarar de manera explícita distintos tipos de intereses —financieros y no financieros— o, en su caso, indicar expresamente que no existen intereses que declarar. Este enfoque estructurado reduce la ambigüedad, favorece la comparabilidad entre publicaciones y refuerza la transparencia como parte inherente del proceso de evaluación científica.

Conocer las fuentes de financiación para comprender el contexto

La financiación es uno de los aspectos más visibles de esta relación. Conocer las fuentes de financiación y sus características permite comprender mejor el contexto en el que se desarrolla la investigación y valorar adecuadamente sus resultados. En el ámbito universitario, donde la investigación se apoya en gran medida en fondos públicos y competitivos, esta transparencia refuerza la integridad académica y la confianza social.

Otras implicaciones

Junto a la financiación, estos modelos de declaración incluyen también otros intereses relevantes, como relaciones profesionales, actividades de asesoramiento, roles editoriales, derechos de propiedad intelectual o vínculos institucionales. Hacer visibles estos elementos no implica la existencia de un sesgo, sino que contribuye a una interpretación más informada y responsable de los resultados científicos, en coherencia con los principios de la ciencia abierta.

Valor para la universidad y la sociedad

Desde la perspectiva de la universidad, integrar la declaración de conflictos de intereses dentro de un enfoque de Open Interests contribuye a mejorar la evaluación responsable de la investigación, a fortalecer las buenas prácticas científicas y a alinear la actividad investigadora con los principios de la ciencia abierta. Además, facilita una comunicación más clara con la sociedad sobre cómo se produce el conocimiento científico.

En definitiva, la declaración de conflicto de intereses no desaparece en el marco de los Open Interests, sino que se ve reforzada y contextualizada. Avanzar hacia una transparencia ampliada permite a la universidad consolidar un modelo de investigación más ético, más comprensible y más coherente con los valores de la ciencia abierta.

Foto de Amal George en Unsplash