e-cienciaDatos: los datos de investigación en abierto

e-cienciaDatos: los datos de investigación en abierto

e-cienciaDatos es un repositorio de datos multidisciplinar mantenido por el Consorcio Madroño de bibliotecas universitarias. Alberga los conjuntos de datos científicos de los investigadores de las universidades públicas miembro.

El repositorio da visibilidad a dichos datos, garantiza su preservación y facilita su acceso y reutilización. En la actualidad alberga más de 350 datasets y es recolectado por los principales agregadores de datos científicos internacionales como Dataverse, DataCite Search, OpenAIRE EXPLORE o Google Dataset Search.

e-cienciaDatos ofrece el depósito y la publicación de conjuntos de datos, asignando un identificador de objeto digital DOI a cada uno de ellos. Además, el repositorio provee una cita normalizada para cada dataset, la cual contiene suficiente información para que éste pueda ser identificado y localizado.

Los datos están en acceso abierto, excepto si existiesen razones legales, éticas o de transferencia de tecnología que lo impidan. La apertura de los datos implica indudables beneficios tales como:

  • La promoción de la transparencia e integridad en investigación.
  • La reutilización de los datos que incentiva nuevos descubrimientos científicos.
  • El retorno de la inversión de las entidades públicas en investigación.
  • La integración en las redes de repositorios de datos a nivel internacional.

Asimismo, los investigadores obtendrán ventajas al depositar sus datos de investigación en e-cienciaDatos:

  • Cumplir los requerimientos de acceso abierto a los datos de investigación que promueven o exigen los agentes de financiación de la investigación (el programa de la Unión Europea Horizonte 2020).
  • Numerosos editores piden que los conjuntos de datos estén accesibles para apoyar los resultados de la investigación de la publicación.
  • Aumentar la visibilidad y el impacto de la investigación y de los investigadores, pues cada dataset depositado será citable y tendrá asignado un DOI, garantizando de este modo que los autores puedan ser reconocidos y recibir crédito por el impacto de sus datos.
  • Enlazar de manera recíproca la publicación y los datos que sustentan la investigación.
  • Asociar el ORCID del investigador al conjunto de datos.

Hace pocos días, e-cienciaDatos ha obtenido una mención honorífica en la última edición de los premios Open Education Awards for Excellence, otorgados por la red de organizaciones e instituciones de educación en abierto del Open Education Consortium. Este consorcio de instituciones comprometidas con la educación abierta celebra anualmente un certamen que reconoce las contribuciones a la educación abierta en distintas categorías (agrupadas en Individual CategoriesResources, Tools & Practices y los nuevos Student Awards para estudiantes). Los premios valoran los desarrollos innovadores que contribuyen a que el conocimiento sea abierto y disponible libremente para todo el mundo. En general, el Open Education Consortium trabaja para que todo el mundo, desde cualquier lugar, tenga acceso a educación de calidad y a la formación que desee y para que la educación se considere un bien esencial.

Fuente: Consorcio Madroño

Imagen de Ilnur Kalimullin/Unsplash

Crear documentos científicos con LaTeX

Crear documentos científicos con LaTeX

Flora Sanz

LaTeX es un sistema de composición de textos que se forma a través de macros u órdenes construidas a partir de comandos del lenguaje TeX. Este último es una mezcla entre lenguaje de programación y procesador de texto desarrollado por Donald Knuth. Su derivación hacia el LaTeX se desarrolló en 1984 por Leslie Lamport como software libre, bajo licencia LPPL

LaTeX permite crear documentos científicos y técnicos de gran calidad profesional. Así, se pueden preparar manuscritos, artículos de revista, cartas, tesis, presentaciones, partituras y cualquier tipo de documento que queramos imprimir en papel o mostrar en pantalla.
Está orientado especialmente para documentos matemáticos que contengan fórmulas o ecuaciones. Aunque resulta muy interesante también para documentos de otros campos como la química, física, computación, biología, derecho, literatura y música, entre otros.

Su funcionamiento es similar al lenguaje HTML, ya que se utilizan un conjunto de etiquetas para dar formato y un software para generarlo. La principal característica de ambos es que el diseño está separado del contenido. Por ello, a diferencia de Word u OpenText, en el que el formato del contenido del documento se consigue pulsando en los botones disponibles como negrita, cursiva, color, etc., en el caso de
LaTeX usaremos las etiquetas correspondientes y generaremos el documento, antes de comprobar que hemos conseguido el resultado esperado. Así, un ejemplo básico sería:

\documentclass[a4paper,10pt]{article}
\usepackage[utf8]{inputenc}
\usepackage[T1]{fontenc}

% Definimos el título
\title{Título del documento}
\author{autor del documento}

\begin{document}
\maketitle
\end{document}


Las ventajas de utilizar LaTeX son:

  • Facilita la introducción de fórmulas y el uso de la notación matemática.
  • Calidad de imprenta
  • Separa el estilo o diseño del propio contenido.
  • Independiente de la plataforma: Linux, Windows, OSX,…
  • Software libre
  • Salida postscript, PDF..
  • Permite dividir un proyecto en distintos ficheros, que son compilados para obtener el resultado final.
  • Maneja y organiza bien la bibliografía, por defecto. Así, permite mantener índices y referencias cruzadas, numerar capítulos y figuras, etc.

Entre las desventajas quizás se encuentran que es complicado editar si no estamos familiarizados con el uso de etiquetas, y es difícil detectar errores.

Para empezar a trabajar con LaTeX necesitamos descargar un programa o editor de textos como TeXnicCenter o Texmaker para Windows, o Texworks para Linux y OSX; un compilador como MiKTeX. MacTEX (OSX) o TEXLive que convierten los archivos .tex en documentos con formato .pdf que se puede imprimir y ver en pantalla, teniendo un visor como adobe reader .

Por último, te animamos a que comiences a trabajar con textos sencillos. Para facilitarte la tarea, puedes consultar este curso sobre LaTeX realizado por el profesor Ernesto Aranda de la E.T.S. Ingenieros Industriales de la UCLM y este vídeo del taller «Introducción al LaTeX» del profesor de la UNED Josep Antoni Ysern Lagarda, de Lengua y Literatura Catalanas.

Divulgar (ciencia) en redes sociales

Divulgar (ciencia) en redes sociales

La divulgación científica, más allá de ser una moda, se está convirtiendo en parte importante del trabajo del investigador y de las instituciones científicas. Son numerosos los planes de acción, convocatorias de financiación, e incentivos tanto europeos como estatales, que se están produciendo en los últimos años. En el ámbito universitario español, la creación de Unidades de Cultura Científica es una muestra clara del impulso que ya se está dando a la divulgación científica desde la Universidad.
Hasta hace poco, los investigadores que se aventuraban a divulgar ciencia, con la carga de trabajo añadida que esto supone, no contaban con un reconocimiento explícito por parte de las agencias de evaluación de la actividad investigadora. En 2018, en la última “convocatoria de sexenios”, aparecía por primera vez un campo dedicado a evaluar la actividad del profesorado universitario y los investigadores en la transferencia del conocimiento, la innovación y la difusión social.

Con anterioridad a la publicación de dicha convocatoria, se publicó la Guía de valoración de la actividad de divulgación científica del personal investigador y académico CRUE-FECYT. Esta guía pretende ser una herramienta útil para los procesos de evaluación del personal investigador en los que se considere oportuno tener en cuenta, como méritos evaluables, el trabajo desarrollado en el ámbito de la divulgación científica. Se observan, pues, señales más que evidentes de que la divulgación científica se está tomando en serio.

El poder comunicativo de las redes sociales es incuestionable hoy en día. Toda la información pasa por ellas y es allí donde está la gente, así que, si queremos divulgar, más vale que vayamos donde puedan escucharnos. Con sus más y sus menos, son una poderosa herramienta que no podemos obviar y, aunque todavía tengan algunos detractores, lo importante es el uso que hagamos de ellas.

La divulgación científica ha encontrado en las redes una herramienta sencilla de usar y con gran poder de difusión. Estas aumentan la difusión de la ciencia y la visibilidad del trabajo del investigador; permiten a los investigadores entrar en contacto con especialistas de todo el mundo, crear grupos de trabajo, atraer financiación; y, en definitiva, devolver a la sociedad un poco de lo que esta ha invertido,  no solo en términos económicos sino de conocimiento (el verdadero empoderamiento).

Entre los criterios de valoración propuestos en la Guía de valoración CRUE- FECYT, aparece recogido el uso de blogs y redes sociales.

Buenas prácticas para divulgar en redes sociales

¿Cómo actuar en las redes? Aparte de compartir contenido de calidad, no existe una clave definida para el éxito, pero están establecidas recomendaciones de carácter general y buenas prácticas que pueden servir de guía al que se lance por vez primera a este universo:

  • Cuenta lo que haces en tu trabajo o proyecto de investigación de manera que todo el mundo pueda entenderlo. Tu día a día tiene seguidores; si transmites pasión, crearás interés.
  • Participa en debates de actualidad relacionados con tu especialidad: es una buena manera de darse a conocer, completar informaciones y refutar bulos.
  • Suscríbete a fuentes de divulgación de tu disciplina y difunde información relevante aportando tu punto de vista personal.
  • Comenta efemérides científicas, presentaciones, ponencias, artículos publicados, noticias de tu especialidad.
  • El anonimato no tiene sentido si lo que queremos es divulgar. Sé auténtico y veraz.
  • El rigor no está reñido con el sentido del humor, ya lo sabían los clásicos.
  • Planifica un poco: la espontaneidad es de agradecer, pero hay que tener cierta previsión de lo que vamos a publicar para no quedarnos sin contenido durante una semana y de repente hacer muchas publicaciones seguidas.
  • Sé constante sin caer en el spam.
  • Construye comunidad: las redes son canales bidireccionales. Comenta, interacciona, responde siempre a los comentarios, retuitea, cita las fuentes.
  • Incluye imágenes y enlaces: Las publicaciones que contienen imágenes obtienen mayor número de impresiones.
  • No entres en debates estériles: si el diálogo se convierte en discusión enconada, es preferible zanjarlo.
  • Mira las analíticas para evaluar tu actuación en las redes, pero sin obsesionarte. Todas las redes sociales tienen un apartado de estadísticas que mide el alcance de tus publicaciones y que te permite evaluar la actividad que estás desarrollando

Twitter, el rey indiscutible

Twitter es la mejor opción para comenzar a divulgar en la red. Es una red muy profesionalizada, en la que la información se mueve a velocidad vertiginosa. Todos los medios de información están presentes en ella, así como instituciones científicas, académicas, y especialistas de diferentes materias que divulgan ciencia; solo hay que hacer una buena selección.
Si se quiere empezar en las redes sociales generalistas, es recomendable abrirse una cuenta en Twitter y dejar de lado las otras redes (a no ser que se disponga de mucho tiempo, en ese caso, cabría plantearse abrir un canal de Youtube o una cuenta en Instagram -olvidémonos ya de Facebook, Pinterest y otras de escasa relevancia-).

Especificidades de Twitter

  • Puedes incluir hasta 280 caracteres, pero triunfan más los mensajes cortos
  • Menciona a otros usuarios a los que creas que puede interesar tu mensaje.
  • Cuando asistas a un evento, aprovecha para contarlo en directo por Twitter.
  • Emplea hastags (etiquetas) para clasificar temáticamente tus mensajes y que aparezcan en las búsquedas.
  • Cuida el diseño de tu perfil con una imagen de cabecera y otra de perfil que te definan, en la que se te reconozca.
  • Abre hilos cuando quieras escribir mucho sobre un tema concreto.
Consorcio Madroño: veinte años de apoyo a la investigación

Consorcio Madroño: veinte años de apoyo a la investigación

El Consorcio de Universidades de la Comunidad de Madrid y de la UNED para la Cooperación Bibliotecaria –Consorcio Madroño-, tiene como objetivo fundamental incrementar la producción científica de sus universidades, mejorar la calidad de los servicios bibliotecarios y promover planes de cooperación entre sus miembros. Si eres docente o investigador, seguramente habrás usado a través de tu biblioteca alguno de los servicios del Consorcio Madroño.

En 2019 Madroño cumple veinte años. Desde su creación, la cooperación, la calidad y el apoyo a la investigación han conformado sus señas de identidad. Por ello ha adquirido recursos de información para sus universidades maximizando el acceso a la información al mínimo coste posible en el mercado, pero también ha emprendido numerosos proyectos, en particular relacionados con la Ciencia Abierta y el apoyo a la investigación (e-ciencia, e-cienciaDatos, portal InvestigaM), además de otros orientados a la mejora de servicios (Pasaporte Madroño, Préstamo interbibliotecario, portal de fondo antiguo Singularis, etc). Asimismo, se trata del único consorcio español de bibliotecas certificado bajo la norma de calidad ISO 9001.


Servicios de apoyo a la investigación y la Ciencia Abierta

Portal InvestigaM: tiene por finalidad la difusión de los resultados de la actividad investigadora que se lleva a cabo en sus instituciones miembro y asociadas, lo que incluye tanto publicaciones como datos de investigación.

e-ciencia: Plataforma digital de acceso libre a la producción científica, generada por las Universidades públicas radicadas en la región madrileña, fruto de un convenio entre el Consorcio Madroño y la Comunidad de Madrid.


e-cienciaDatos: es un repositorio de datos multidisciplinar que alberga los conjuntos de datos científicos de los investigadores de las universidades públicas de la Comunidad de Madrid y la UNED, miembros del Consorcio Madroño, con el fin de dar visibilidad a dichos datos, garantizar su preservación y facilitar su acceso y reutilización. Es miembro de Harvard Dataverse Network, aceptado por las principales editoriales científicas y cumple los requisitos del H2020. https://edatos.consorciomadrono.es/


PaGoDa: Un Plan de Gestión de Datos es un documento que describe el tratamiento que van a recibir los datos de investigación recopilados o generados en el curso de un proyecto de investigación. El Consorcio Madroño ofrece la herramienta PGDonline, adaptación y traducción al español de la herramienta de gestión DMPonline, desarrollada por el Digital Curation Centre del Reino Unido, así como también las directrices para la Gestión de Datos en Horizonte 2020. PaGoDa además le ofrece material de apoyo y un servicio de asesoramiento en cada una de las bibliotecas miembros.


Necesitamos vuestra opinión

Como cada año, el Consorcio quiere recabar la opinión de los usuarios de las bibliotecas universitarias miembro, a través de una sencilla encuesta que no lleva más de un minuto (prometido). Vuestra colaboración es imprescindible para conocer los servicios que os resultan más útiles y se adaptan a vuestras necesidades.

Evaluación de información en línea para investigadores noveles

Evaluación de información en línea para investigadores noveles

El primer paso antes de abordar un trabajo académico de cualquier tipo siempre es buscar información. Aquí lo importante es saber por dónde empezar a buscar, y por supuesto, primero lo haremos a través de fuentes validadas: publicaciones científicas respaldadas por universidades, centros de investigación o editoriales académicas que someten los trabajos a un proceso de revisión por pares, ya sea en libre acceso o bajo suscripción, a través de las bibliotecas académicas.


Pero antes o después terminaremos preguntando a Google y navegando por donde quiera que nos lleve. Aquí hay que hilar más fino: La información que aparece en la red ha podido ser publicada por cualquier persona y su contenido no estar revisado. Esto permite incluir información falsa, sesgada o simplemente irrelevante junto con otra de calidad. Por eso, evaluar la información obtenida en un sitio web para usarla en un proyecto de investigación no es fácil.


Dentro del proceso investigador es fundamental evaluar la credibilidad y la pertinencia de la información que hemos obtenido a través de las búsquedas en diferentes fuentes. Como decimos, la información obtenida a través de la Biblioteca tiene una serie de ventajas, ya que los trabajos que se incluyen en libros o en publicaciones periódicas cumplen, en general, una serie de requisitos que son anteriores a su publicación.


Sin embargo, cuando realizamos una búsqueda utilizando una determinada fuente y una estrategia que consideramos la más adecuada siempre pueden quedarnos dudas acerca de los resultados.
Por todo esto, vamos a estudiar algunos criterios para evaluar una fuente en línea no revisada.

  • Autoridad: Hay que comprobar si el autor es experto en el tema o pertenece a un grupo de trabajo que investigue en el área, si pertenece a una universidad o centro de investigación. Las páginas “anónimas” son legión. La URL, o dirección web, puede ser el indicador de autoridad en este medio. El dominio, cuando no es territorial, nos puede indicar el tipo de organización en la que estamos.
  • Contenido: Referido tanto al contenido material como al formal. En ámbitos de investigación esto último incluye, ineludiblemente, la calidad en cuanto a citas y referencias. También la inclusión de gráficos, tablas y datos relevantes.
  • Propósito: La audiencia a la que se dirige lógicamente marca el nivel de profundidad con que se trata el tema. Las revistas de divulgación pueden ser de gran interés, pero seguramente no lo son tanto en este contexto. En el caso de la web, este criterio hay que analizarlo a partir de la URL que alberga la información. ¿Se trata de una institución educativa o de investigación? ¿Es una organización o una empresa? ¿A qué se dedican? ¿Pretenden vendernos algo? Para comprobarlo deberíamos indagar acerca de para qué se ha creado, quién la mantiene, etc. Y una vez comprobados estos datos, preguntarnos si tienen cabida en el ámbito de la investigación. Puede ayudarnos la información ofrecida en la sección quiénes somos o similar.
  • Objetividad: Algo nada fácil de establecer. Como principio, deberíamos saber que las páginas financiadas por empresas o determinado tipo de organizaciones son más susceptibles de ofrecer información sesgada. Además, conviene fijarse en cómo se presenta la información y en el tipo de enlaces que tiene.
  • Pertinencia: Valorar si la información que examinamos tiene alguna relevancia para nuestro trabajo, si, realmente, de forma directa, nos va a resultar útil para nuestra investigación. Teniendo en cuenta el volumen de información al que tenemos acceso, este es un punto crucial. Los trabajos que sólo “tocan” de forma tangencial o poco significativa nuestro tema solo nos hacen perder el tiempo que no tenemos. Además de introducir “ruido” aportándonos documentos que nos distraen y que, al final, desechamos. No es buena idea guardarlo todo “por si acaso”. Las bases de datos y la posibilidad de recuperar la información no van a desaparecer. Esto es especialmente aconsejable en el caso de Internet, donde la facilidad para navegar nos puede distraer del objetivo inicial.
  • Actualización: Depende de la disciplina de conocimiento en la que nos movamos, ya que la información en Ciencias presenta un grado mucho mayor de obsolescencia que las Humanidades, por ejemplo. En el caso de páginas web, para saber si cumplen con este criterio tendremos que fijarnos no sólo en la fecha de los documentos (que a veces no aparece) o de los datos que incluya, sino también (y fundamentalmente) en la actualización de la propia página.

Imagen de portada: Pablo García Saldaña