10 consejos para difundir tu investigación y conseguir más impacto

10 consejos para difundir tu investigación y conseguir más impacto

Investigador, tu trabajo no acaba cuando ves publicado, por fin, tu artículo. La producción de la investigación científica es de tal envergadura (según datos de Thompson-Reuters se publican anualmente más de 2 millones de artículos científicos), que además, tienes que promocionarlo. Ante esta realidad de sobreabundancia informativa los investigadores tienen que luchar por hacerse visibles. Para ello, entre otras acciones, hay que conocer y darse a conocer en las redes sociales, que juegan en estos momentos un papel muy importante en la visibilidad de un artículo, multiplicando exponencialmente las posibilidades de que sea conocido, y por lo tanto, citado.

Sigue estos 10 pasos y conseguirás, una vez que tu artículo ha sido publicado, maximizar su impacto.

  1. Envía copias de tu artículo a colegas, a los otros autores que citas y a cualquier otra persona que pueda estar interesada. Puedes entrar en contacto con científicos de tu área de interés a través de redes de investigación o bases de datos.
  2. Acude a Congresos, Jornadas o eventos en los que pueda encajar tu trabajo. Entérate con antelación de la celebración de los mismos suscribiéndote en DISEVEN: Distribución de Eventos de caracter académico-científico, un servicio que distribuye información de eventos de interés académico-científico.
  3. Pon en abierto tu investigación, ya sea en una web personal, en el repositorio de tu institución (e-spacio es el de la Uned) o en un repositorio temático. Eso sí, antes de nada, infórmate de cuáles son las políticas de autoarchivo de la revista o editorial en la que has publicado tu artículo. Existen varias bases de datos donde podrás verificar esto, como SHERPA-ROMEO y DULCINEA.
  4. Crea o participa en un blog científico. Los blogs científicos se agrupan en comunidades o redes de blogs, publican avances en investigaciones y reciben comentarios de personas que trabajan en los mismos campos. Son muy útiles para dar a conocer una publicación. Si tu campo de interés se encuadra dentro de las Ciencias Sociales y Humanidades puedes recurrir a Hypotheses, una plataforma de blogs académicos desarrollados en Worpress.
  5. Promueve tu trabajo a través de las redes sociales. Usa todas, desde las generalistas Facebook o Twitter hasta la red profesional LinkedIn. LinkedIn te permite, además de participar en grupos de discusión relativos al tema de tu investigación, incrementar tu red de contactos.
  6. Pero sobre todo crea un perfil y difunde tu trabajo en las redes sociales académicas más importantes: ResearchGate, Academia-edu y Mendeley Web.
  7. Imprescindible: crea una cuenta en Google Académico. En esta videoclase te enseñamos el procedimiento de creación de perfil y las diferentes funcionalidades que te ofrece.
  8. Difunde tu presentación en Slideshare. Esta herramienta colaborativa permite subir presentaciones en multitud de formatos como power-point, Word, pdf, etc. Prezi es otra herramienta muy vistosa para compartir presentaciones en línea.
  9. Utiliza palabras clave, cuanto más específicas mejor, cada vez que publicas un artículo a través de una editorial tradicional, difundes una presentación en Slideshare o creas una entrada en un blog. De esta manera optimizarás los motores de búsqueda en internet. Es conveniente que estas palabras aparezcan en el título o subtítulos y en el resumen.
  10. Ponte en contacto con la oficina de prensa de tu institución para pedirles que tu trabajo sea publicitado. En el caso de la Uned cuando publiquemos una investigación de interés social resulta muy recomendable contactar con el gabinete de prensa de la UNED, y también con divulgaUNED. También podemos recurrir a la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la FECYT (Agencia SINC), con el objetivo de redactar una nota de prensa que aparezca publicada en medios de comunicación generalistas.

En definitiva, si quieres que tu artículo sea conocido, construye tu identidad digital y comparte tu trabajo por cuantos más medios y formatos mejor.  El orden lógico sería, una vez publicado un artículo, poner el resultado de la investigación en acceso abierto, crear una entrada en un blog sobre el mismo y difundirla a través de redes sociales (generalistas y científicas).

Más consejos para difundir tu investigación y conseguir más impacto (II)

Créditos imagen: Alto a la Violencia, por Rosaura Ochoa, licencia CC BY 2.0

Web of Science y Journal Citation Reports: diferentes, complementarios

Web of Science y Journal Citation Reports: diferentes, complementarios

Tanto Journal Citation Reports como Web of Science (en adelante JCR y WOS) son dos herramientas muy utilizadas y valoradas en los procesos de evaluación de la investigación científica. Sin embargo, en las formaciones que ofrecemos a la comunidad investigadora, nos hemos dado cuenta de que sus usos y contenidos siguen generando confusión entre los investigadores.

Un poco de historia
Ambas herramientas fueron desde sus comienzos productos del Institute for Scientific Information (ISI). Se las conocía como las bases de datos del ISI y de hecho en la actualidad, todavía muchas personas las siguen nombrando y conociendo por este nombre. En el año 1992 Thomson Reuters las adquiere y las aúna bajo la plataforma denominada Web of Knowledge (conocida como la WOK). En el año 2014 ambas herramientas dejaron de estar bajo el paraguas de la plataforma Web of Knowledge, pero si consultábamos algunas páginas de la Fecyt veíamos que seguían utilizando este nombre, lo que alimentaba aún más la confusión. En julio de 2016 Thomson Reuters vendió la Web of Science a un grupo inversor canadiense-asiático, pero por el momento, no se ha producido ningún cambio relevante de contenido. La Fecyt es el organismo encargado de dar soporte a las instituciones que lo suscriben. Nuestra Universidad es una de ellas, lo que significa que toda la comunidad universitaria puede utilizar estas herramientas con una conexión a internet. Sobre su acceso, hablaré más adelante.

¿En qué consisten JCR y WOS?
Se trata de dos productos diferentes, sin embargo se complementan por su contenido.

JCR contiene uno de los rankings de revistas de mayor prestigio. Se consulta cuando queremos conocer el factor de impacto de una publicación científica o cuáles son las revistas de mayor impacto dentro de un área determinada. Contiene dos ediciones: JCR Science (revistas del área temática de ciencias) y JCR Social Sciences (revistas del área temática de ciencias sociales).

Se alimenta de los datos de la WOS, concretamente las citas recibidas y el número de trabajos publicados. El dato del factor de impacto se publica anualmente, sobre el mes de junio-julio, pero también permite consultar años anteriores.

La WOS es una gran base de datos bibliográfica y de citas. En ella podemos buscar referencias bibliográficas sobre un tema o autor determinado y también las citas que ha recibido un trabajo o autor concreto. Está integrada por una gran cantidad de bases de datos. De todas ellas puedes obtener más información desde la propia Web of Science, pero merece la pena resaltar Emerging Sources Citation Index (ESCI).
Es un producto aparecido en noviembre de 2015 que contiene las revistas que se están evaluando para entrar a formar parte de la colección principal de Web of Science. En un futuro estas revistas podrían ser incluídas o no en el JCR. Se puede consultar su master list aquí.

¿Cómo se accede a JCR y a WOS?
El camino que siempre proponemos  para acceder a las bases de datos es desde la página de la Biblioteca. En Bases de datos  entramos por el buscador alfabético en WOS o JCR y seleccionamos entre los dos tipos de accesos. Conviene leer atentamente las indicaciones que sugerimos en el acceso externo.

Recuerda que desde WOS tienes acceso también al JCR (pero no viceversa) y al gestor bibliográfico Endnote desde la parte superior derecha.

 

Si tienes dudas o problemas con estos recursos, por favor contacta con nosotros en:

Créditos imagen: Information, por Paul Keller, licencia CC by 2.0
Sobre las revistas depredadoras

Sobre las revistas depredadoras

En el ámbito académico, difundir y publicar los resultados de la investigación es una de sus principales finalidades. Actualmente, la vía más habitual es a través de artículos publicados en revistas científicas. No obstante, no vale cualquier revista, se han de tener en cuenta importantes factores, como son la calidad o impacto de estas publicaciones, su tasa de rechazo, el tiempo que tardan en publicar…

A todo esto hay que añadir el uso  de Internet y, sobre todo, la implantación del movimiento Acceso Abierto, conocido internacionalmente como Open Access,  como importante medio de difusión científica. Esta modalidad facilita la publicación; además, conlleva menos costes que la edición tradicional. Sin embargo, en ocasiones implica que los autores deban hacer frente al pago de tasas por publicar, algo que no ocurre con las revistas de pago, pues es el lector o la biblioteca el que corre con los gastos de suscripción.

Revistas depredadoras

En este contexto, han surgido una serie de publicaciones que vienen a complicar la situación. Se trata de las llamadas revistas depredadoras. Según Jeffrey Beall , bibliotecario y profesor en la Universidad de Colorado, «Estos editores son depredadores porque su objetivo no es promover, preservar y difundir el conocimiento; al contrario, su objetivo es explotar el «pago por el autor», un modelo de acceso abierto, en beneficio propio». Es decir: el fraude no está en que cobren a los autores (fórmula aceptada para publicar en abierto, como ya hemos visto), sino en que no realizan evaluación científica; publican todo, lo bueno y lo menos bueno, ya que su única finalidad es recaudar dinero.

Entre las características de este tipo de publicaciones podríamos citar las siguientes:

  • dudoso proceso editorial y sin revisión por pares
  • tiempos de publicación muy cortos
  • gran cantidad de artículos anuales
  • pago de tasas por parte del autor
  • a menudo usan títulos con términos parecidos a los de revistas prestigiosas

 

Por un lado, la principal consecuencia de la aparición y rápido crecimiento de este tipo de publicaciones es que desprestigian la publicación en Acceso Abierto, dado que se tiende a pensar que todo lo difundido por esta vía no es de calidad, y nada más lejos de la realidad. Asimismo, genera en los investigadores cierta inseguridad a la hora de elegir dónde enviar sus artículos.

Por otro lado, a raíz de todo esto, también han surgido estudios que las analizan y ayudan a detectarlas. El más conocido, quizá, sea la lista creada por Beall, del que ya hemos hablado, List of publishers. En otro estudio, Predatory open access: a longitudinal study of article volumes and market characteristics, sus autores realizan un estudio pormenorizado de este tipo de editores. Además, en la última versión de la Clasificación Integrada de Revistas Científicas, más conocida como CIRC 2.0, han volcado el contenido del listado de Beall, de manera que al buscar una revista nos aparece si forma parte del mismo y se trata de una de esas publicaciones.

En resumen: antes de enviar nuestro artículo a una publicación, debemos verificar si se trata de una revista depredadora, consultando los diversos recursos que recogen información al respecto.

Referencias:

BEALL, J. “Predatory” Open-Access Scholarly Publishers. The Charleston Advisor, 2010, vol. 11, n. 4, pp. 10-17. [disponible en http://eprints.rclis.org/14576/]

SHEN, C. y BJÖRK, B. C. Predatory open access: a longitudinal study of article volumes and market characteristics. BMC Medicine. 2015, vol. 13, nº 1, pp. 230-245. DOI: 10.1186/s12916-015-0469-2

 

Créditos imagen: goofy golf dinosaur, por Albrecht Bongartz, licencia CC-BY-NC-ND 2.0