Webinar: Cómo publicar en revistas de acceso abierto

Webinar: Cómo publicar en revistas de acceso abierto

La publicación en revistas científicas internacionales de prestigio y en acceso abierto es una aspiración de los investigadores de todo el mundo. La Biblioteca de la UNED, en conmemoración de la Semana del Acceso Abierto que tendrá lugar del 25 de octubre al 31 de octubre de 2021, ha organizado el webinar Cómo publicar en revistas de acceso abierto en el que se abordarán:

  • estrategias para la selección de revistas de acceso abierto en las que publicar los resultados de la investigación,
  • el tema de las tasas de publicación o article proccesing charge (APC),
  • los novedosos acuerdos transformativos que modifican el modelo tradicional de publicación científica,
  • la polémica que han suscitado los últimos documentos publicados por la ANECA en referencia a las revistas de acceso abierto.

Este webinar gratuito, impartido por Alexis Moreno Pulido, tendrá lugar el miércoles 27 de octubre a las 12:00 horas. La inscripción puede realizarse a través de este enlace.

El acceso abierto, en inglés open access, promueve el acceso libre y gratuito a través de Internet a las publicaciones científicas, garantizado al conjunto de la ciudadanía el acceso y la lectura de la producción científica, sin limitaciones o barreras económicas, técnicas o de otro tipo.  

En el contexto académico, el acceso abierto se centra en el acceso a los artículos de investigación publicados en revistas científicas, aunque también se extiende a otras tipologías documentales como congresos, tesis doctorales, materiales docentes, etc., y más recientemente a los datos de investigación o datos primarios. 

La Declaración de Budapest (Budapest Open Access Initiative, 2002) estableció dos vías para el acceso abierto. 

  1. La vía verde o auto-archivo, que se basa en el depósito de los trabajos previamente publicados en un repositorio de acceso abierto, como e-Spacio UNED. 
  2. La vía dorada o publicación en revistas de acceso abierto que garanticen un acceso perpetuo y sin limitaciones de copyright. 

A estas vías tradicionales se han sumado otras como: 

  1. Vía bronce, referida a los documentos de libre lectura pero que no tienen asignada una licencia abierta que facilite su distribución y reutilización. 
  2. Vía diamante o platino, integrada por las revistas que publican en acceso abierto de forma gratuita tanto para autores como para lectores. Estas revistas suelen contar con financiación pública. 
  3. Vía híbrida, revistas de suscripción en las que algunos artículos son de acceso abierto.
El objetivo de este año es que el acceso abierto sea igualitario, destacando la participación equitativa de todos los productores y consumidores de conocimiento.

Foto de freestocks en Unsplash

El coste de publicar en acceso abierto

El coste de publicar en acceso abierto

El acceso abierto a la investigación científica se ha incrementado considerablemente en el año 2020 debido a la situación excepcional provocada por la COVID-19. Las principales editoriales científicas de todo el mundo han publicado en abierto las investigaciones relacionadas con esta enfermedad con el objetivo de potenciar la respuesta global a la pandemia.

La publicación de contenidos en abierto por parte de las revistas que tradicionalmente publican artículos bajo suscripción recibe la denominación de bronze open access. Este tipo de acceso abierto se suma a las conocidas vía dorada o gold (publicación en revistas de acceso abierto), vía verde o green (publicación en un repositorio) y al modelo híbrido (revista de suscripción que publica en acceso abierto algunos artículos previo pago de una cantidad de dinero por parte de los autores a la revista).

El estudio de Robinson-García, Costas y Leeuwen (2020) pone de manifiesto que las universidades de todo el mundo, especialmente las europeas, han adoptado el acceso abierto, siendo predominante la vía verde, seguida por la dorada.

En cuanto a la vía dorada, hay que reseñar que existen diferentes modelos de publicación: sin coste o diamong open access (la publicación no requiere de ningún pago por parte de los autores) y con coste (los autores deben abonar una tasa o article processing charge para cubrir los gastos del proceso editorial). Generalmente las revistas que dependen de instituciones públicas o universidades no solicitan el pago del article processing charge o APC por publicar en abierto, mientras que el resto de las publicaciones en abierto abogan por este modelo de negocio. Asimismo, las revistas que apuestan por el modelo híbrido también adoptan las APCs como medio para sufragar la publicación de contenidos en acceso abierto.

En septiembre de 2020 el Consorcio Madroño publicó un estudio sobre los costes de publicación en abierto de las universidades miembro en el periodo 2018-2019. En este estudio se concluye que las universidades del Consorcio han pagado en torno a 3.6 millones de euros en el bienio, con un APC medio de 1.587,02 euros. En el caso de la UNED, los costes estimados por APCs fueron de 94.250 y 134.355 euros en los ejercicios de 2018 y 2019 respectivamente.

El acceso abierto es una realidad cambiante cuya evolución debe monitorizarse periódicamente. Desde la Biblioteca de la UNED estaremos atentos a la tendencia de este movimiento. 

Foto de Juan Gómez en Unsplash

Aprender de los fracasos… y compartirlo

Aprender de los fracasos… y compartirlo

Es evidente que ningún científico busca obtener resultados negativos cuando inicia una investigación. Su pretensión clara es obtener unos resultados que avalen la tesis con la que inició su trabajo. Pero, si finalmente los resultados no son los esperados, ¿debe considerar esto como un fracaso?

Amber Stuver cree que no. Esta científica de LIGO dedicó varios años al estudio de las ondas gravitacionales, tratando de demostrar su existencia con la esperanza de poder usarlas para observar el universo. Pero durante muchos años los resultados fueron nulos. Sin embargo, Stuver se muestra tan orgullosa del momento de la primera detección de ondas gravitacionales como de todos los años invertidos en su búsqueda. Todos estos resultados negativos sirvieron para conocer mejor nuestro universo.

Esta es una llamada a compartir los resultados de las investigaciones. Los buenos, los no tan buenos, e incluso los malos. Es una llamada al progreso de la ciencia. Pero ¿cómo convencer a las científicos para que compartan los datos de sus investigaciones cuando los resultados no son los esperados?

En primer lugar, porque un resultado nulo no es un fracaso. Un resultado no esperado es una información muy valiosa para seguir trabajando, o para dar un giro a las investigaciones en ese campo determinado y trabajar en otra línea. Las investigaciones no deben centrarse únicamente en obtener un resultado sino en realizar preguntas significativas y compartir las respuestas encontradas. Los resultados negativos son parte del proceso de investigación. Hay mucha información en los resultados encontrados, sean los que sean. De ahí pueden surgir otras ideas sobre las que comenzar nuevos estudios.

Publicar estos datos ayudará a otros científicos a no cometer los mismos errores, pudiendo así emplear su tiempo en otras líneas de investigación, permitiendo un más rápido progreso de la ciencia. Otros investigadores no perderán tiempo y recursos buscando resultados positivos donde no los hay, evitando la duplicidad de esfuerzos. La ciencia debe ser colaboración.

Los fracasos, por tanto, son parte de la ciencia y hacen que ésta progrese. Que los científicos tomen conciencia de los beneficios que reportaría compartir los datos de investigación, de principio a fin, positivos o negativos, es fundamental para el avance de la ciencia.

Hasta ahora, todo lo que veíamos publicado era el resultado final, generalmente positivo, en forma de artículo. Pero esto supone una ínfima parte de todo el proceso investigador, una parte de un todo que puede contener datos muy valiosos para el resto de la comunidad científica.

Compartir los datos de investigación es obligatorio en todos los proyectos financiados con fondos del Horizonte 2020 desde 2017. Además de que los datos se publiquen en abierto, han de depositarse en formatos accesibles y reutilizables. Existen opciones institucionales como la que ofrece el Consorcio Madroño con su repositorio de datos e-cienciaDatos, que permite a sus investigadores el depósito de datos y su publicación, asignando un identificador de objeto digital DOI a cada uno de ellos, para que otros científicos puedan encontrarlos y citarlos.

Créditos imagen: Hooray!, por Paojus Alquiza, CC by-NC-ND 2.0

Recomendaciones para una Ciencia Abierta por defecto

Recomendaciones para una Ciencia Abierta por defecto

En España, la ciencia abierta obtuvo su primer respaldo con la promulgación de la Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. En su artículo 37 los investigadores son instados a depositar en un repositorio de acceso abierto la versión digital final de las contribuciones a publicaciones periódicas.

Posteriormente, el Plan Estatal de investigación 2017-2020 recuerda la obligatoriedad del acceso abierto a resultados y datos de investigación de las actividades de investigación subvencionadas con recursos públicos. Los trabajos publicados en revistas científicas financiados a través del Plan Estatal se deben depositar en repositorios en abierto. Los proyectos de I+D+i financiados que incluyan un plan de gestión de los datos de investigación se depositarán también en repositorios tras la finalización del proyecto.

Ahora, los países de la Unión Europea se han propuesto que el 100% de las publicaciones científicas financiadas con fondos públicos estén en abierto para el año 2020. Las vías dorada y verde del movimiento “Open Access” no han sido, por el momento, suficientes para lograr el acceso abierto. Además, algunas editoriales publican en abierto exigiendo a los autores el pago  previo de los costes, el llamado Article Processing Charges (APCs). A estos pagos se suman los que las instituciones asumen para suscribirse a revistas científicas.

En este contexto trabaja la Comisión de Seguimiento sobre el grado de cumplimiento del artículo 37 de la Ley de Ciencia, que viene publicando desde el año 2014 informes y recomendaciones sobre la implementación de este artículo. Este grupo de trabajo de la Fundación para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad publicó en 2016 un Informe y ahora ha elaborado una serie de recomendaciones. Están destinadas a universidades y centros de investigación que son suscriptores de revistas científicas. Su objetivo es establecer un conjunto de buenas prácticas necesarias para lograr una plena implantación de la política nacional de acceso abierto.

  • Comparar los trabajos depositados en abierto en el repositorio institucional con la totalidad de los trabajos publicados por la institución.
  • Distinguir los artículos revisados por pares del resto (en los repositorios).
  • Combinar el depósito de artículos en repositorios con los CRIS (herramienta que permite gestionar de manera global todos los procesos de relacionados con la investigación) para que el proceso sea único para el investigador.
  • Facilitar la interoperabilidad entre los repositorios y los portales recolectores de producción científica.
  • Dar incentivos para publicar en acceso abierto.
  • Dar formación a los investigadores para poner su investigación en abierto.
  • Promover que los investigadores no cedan de forma exclusiva los derechos de explotación a terceros (a las editoriales).
  • Incluir indicadores que no se basen exclusivamente en la citación y que contemplen las particularidades de cada una de las disciplinas.
  • Las renovaciones de las suscripciones no pueden tener incrementos superiores al IPC nacional.
  • Los contenidos de revistas de más de 10 años de antigüedad han de considerarse amortizados y descontarse del precio.
  • Las licencias deben incluir la publicación en abierto sin pago de la APCs para un número determinado de artículos.
  • No permitir el pago doble, por suscripción y por APCs.
  • En las negociaciones de suscripciones insistir en la posibilidad del autoarchivo.
  • Publicar los datos de gasto público destinado a las subscripciones.
  • Establecer mecanismos que permitan conocer y hacer públicos los datos de los costes por APCs.

Créditos imagen: Science, por Ironpoison, licencia CC BY-NC 2.0.